1) Reunión previa.
a) Recepción de asistentes.
b) Preparación de la celebración litúrgica. Distribución de las tareas a realizar durante la Vigilia, ensayo de cantos, etc.
c) Información de interés para los adoradores. Avisos, proyectos, noticias, etc.
d) Tema de reflexión.
Es la preparación para la noche de oración.
No es el centro de la Vigilia, sino un elemento funcional encaminado a crear el clima de comunidad y oración y a organizar concretamente la celebración de la Vigilia para que resulte lo mejor preparada posible.
El responsable del Turno, siguiendo en lo posible los puntos generales, procurará encaminar la reunión de forma que cumpla estos dos objetivos.
2) Rezo de Vísperas y celebración de la Eucaristía.
Las Vísperas son la oración con que la Iglesia alaba a Dios una vez finalizado el trabajo del día.
Es la oración con que comenzamos nuestras Vigilias, expresando así nuestra vinculación a la Iglesia universal, la aceptación de nuestra responsabilidad como Iglesia orante.
La Eucaristía es el centro y culmen de la oración de la Iglesia. Es también el centro de nuestra vigilia: Participamos en el sacrificio, recibimos el sacramento, adoramos a Cristo presente bajo las especies sacramentales.
Es aconsejable y conveniente que se haga lo posible para que nuestra Vigilia parta de la celebración de la Eucaristía y sea una prolongación de ella. Así resulta más coherente y expresa con mayor claridad la realidad del Misterio y nuestra participación en él.