ADORACION NOCTURNA ESPAÑOLA
DIOCESIS DE ALMERIA
LA VIDA DE SANTA TERESA

  
 
Nace Teresa de Ahumada -Santa Teresa de Jesús-en 1.515., en Ávila, un Miércoles día 28 del mes de Marzo, a las cinco y media de la mañana, en el lugar donde hoy se alza el templo que la venera. Hija de los nobles Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada.


Su vida infantil se desliza tranquila en Ávila y en su hogar, como ella dice, muy pronto comienza a sentir los efluvios del amor divino. Va pasando el tiempo y Teresa va haciéndose mujer. Tiene en sus años mozos ligeros devaneos: libros de caballerías, amistades frívolas, veleidades fugaces, sueños; pero el Convento de Santa Rita la alberga por algún tiempo para consolidar así su virtud y formación.

Abandona el mundo y en el Convento de la encarnación vistiendo la estameña blanca y parda del habito carmelitano, proyecta la reforma religiosa en la Orden en que había profesado.

Allí en las celdas conventuales, la Madre Teresa goza con sus arrobamientos y sostiene ardorosos coloquios con Jesús, y una vez templado su espíritu con la penitenta y la oración, marcha por caminos y ciudades fundando monasterios y reformando los ya existentes. Viaja incansable por tierras españolas, persiguiendo un altísimo ideal de fundaciones. No la detienen ni sus achaques de mujer madura, ni las nieves del invierno castellano, ni los calores del estío andaluz.

Toda la obra de Teresa, nació en el seno de Ávila, por ello sus calles y templos son reliquias perennes que tienen estampadas las huellas de sus sandalias.

   
 
 

ORACIONES DE SANTA TERESA


Oración de Teresa, recordando su gravísima enfermedad

Bendito seáis por siempre,
que aunque os dejaba yo a Vos,
no me dejasteis Vos a mí tan del todo
que no me tornase a levantar
con darme Vos siempre la mano.
Y muchas veces, Señor, no la quería,
ni quería entender cómo muchas veces
me llamabais de nuevo (Vida 6,9).


Oración pidiendo la amistad de Cristo Señor

¡Oh bondad infinita de mi Dios, que me parece os veo y me veo de esta suerte! ¡Oh regalo de los ángeles, que toda me querría -cuando esto veo- deshacer en amaros! Cuán cierto es sufrir Vos a quien os sufre que estéis con él. ¡Qué buen amigo hacéis, Señor mío! Cómo le vais regalando y sufriendo. Y esperáis a que se haga a vuestra condición. Y tan de mientras, le sufrís Vos la suya. Tomáis en cuenta, mi Señor, los ratos que os quiere, y con un punto de arrepentimiento olvidáis lo que os ha ofendido.(Vida 8,6).


Oración a Dios dadivoso, en espera de dar más y más...

Oh grandeza de Dios,
y cómo mostráis vuestro poder
en dar osadía a una hormiga.
Y cómo, Señor mío, no queda por Vos
el no hacer grandes obras los que os aman,
sino por nuestra cobardía y pusilanimidad.
Como nunca nos determinamos
sino llenos de mil temores
y prudencias humanas,
así, Dios mío, no obráis Vos
vuestras maravillas y grandezas.
¿Quién más amigo de dar, si tuviese a quién,
ni de recibir servicios a su costa?
Plega a Vuestra Majestad
que os haya yo hecho alguno
y no tenga más cuenta que dar
de lo mucho que he recibido. Amén.

(Fundaciones 2, 7)

Bendito seáis Vos, Señor, que tan inhábil y sin provecho me hicisteis.
Mas aláboos muy mucho porque despertáis a tantos que nos despiertan.
Había de ser muy continua nuestra oración por éstos que nos dan luz.
¿Qué seríamos sin ellos entre tan grandes tempestades como ahora tiene la Iglesia?.
Si algunos ha habido ruines, más resplandecerán los buenos.
Plega al Señor los tenga de su mano y los ayude para que nos ayuden, amén.

(Vida 13,21)

   
 Adorado sea el Santisimo Sacramento  -  Ave María Purísima
 
  TU ERES SEÑOR EL PAN DE VIDA