ADORACION NOCTURNA ESPAÑOLA
DIOCESIS DE ALMERIA
UN SIGLO DE ADORACIÓN NOCTURNA EN ALMERÍA

  
   

 

         La Adoración Nocturna empezó en Almería el 7 de marzo de 1904, siendo su Fundador D. Eduardo Páez Vargas. Constituyeron el primer Consejo el P. Santos Quirós O.P., superior de los padres dominicos, que fue su primer Director Espiritual; D. Miguel Uribe Ribera, presidente; D. José Corona Naranjo, secretario; D. Adolfo Ramírez Falero, tesorero; y los vocales D. Juan J. Vivas Pérez, D. José Bedmar Pradal y D. José Elul Ayuso.

    
Bajo la titularidad de Santo Tomás de Aquino quedó incardinada a la iglesia de Sto. Domingo, y el Consejo, de acuerdo con el Reglamento fue al propio tiempo Diocesano y de la Sección. Los primeros Adoradores integraron el turno 1° "Sagrado Corazón de Jesús", del que fue su primer capellán D. Jesús Mª Castillo Moreno, y en mayo del mismo año empezó el turno 2° "La Inmaculada".

    Se inicia así una larga trayectoria que nunca se ha interrumpido de Adoración Nocturna a Jesús Sacramentado. Las vigilias mensuales de 10 de la noche a 6 de la mañana, las que se realizan de Propaganda a diversas localidades para dar a conocer la Adoración y las de Espigas cada año, van configurando esta Obra de Amor a la Eucaristía, y una forma de presencia de sus adoradores.

    Así nacen los turnos 3° "S. José", 4° "Virgen del Mar", y 5° "Sto. Tomás de Aquino", con sus respectivos capellanes, ya que entre los adoradores figuran sacerdotes que comparten las horas de vela durante toda la vigilia.

    Antes del año 1920 empezó a editarse mensualmente un "Boletín Eucarístico" que recogía todo lo referente a la Adoración, cuya publicación duró hasta 1966, con el número 754.

    Pero cuando se da el gran paso es a partir de 1923. Ha llega­do el nuevo Pastor Fray Bernardo Martínez Noval O.S.A, quien se enamoró de la Adoración, contribuyendo notablemente a la afluencia de seglares a la misma. De 1923 a 1929 se organizan 9 turnos, uno de ellos constituido por seminaristas, otro de profesionales -el 5° maestros-, y miembros de la Orden Franciscana seglar el 8°, con lo que llegamos a 14, de forma que en noches alternas haya un grupo de hombres adorando al Santísimo Sacramento. Su cifra total supe­ra los 300.

 
   
                                                             
    En estas circunstancias se celebran las solemnísimas Bodas de Plata al cumplirse los 25 años de la fundación: triduo en la iglesia de Sto. Domingo, con predicación de nuestro Prelado, así como los de Tenerife y Guadix, vigilia general y solemne procesión con S.D.M.
    Fué una época en que lo más selecto del catolicismo alme­riense, de todas las clases sociales, pertenecía a la Adoración Nocturna, convencidos de que la vivencia cristiana se nutre de la Eucaristía, valorando el pasar la noche con Jesús Sacramentado, sin temor al sacrificio, ni al "qué dirán".   
    De esta época es también el Vía Crucis que en la madrugada del Viernes Santo recorre las calles de Almería. La Adoración Nocturna celebra la reglamentaria vigilia del Jueves Santo distribu­yendo los turnos en diversas iglesias, una de ellas en la Catedral, y que terminan con el rezo del Vía Crucis. Por iniciativa del Sr. Obispo Fray Bernardo los adoradores de todos los turnos se congregaban en la Catedral para realizar el Vía Crucis en común con la imagen del Cristo de la Escucha por las calles, y así en la noche del 6 al 7 de abril de 1928 aquellos adoradores, que solos y en filas que proce­sionalmente lo acompañaban, fueron desde pocos años después absor­bidos por una multitud penitente, devota y enfervorizada. Como anécdota puede señalarse que a las 12 de la noche del Jueves Santo de 1933 estalló con tremendo estruendo un potente petardo en una de las ventanas del Palacio Episcopal, puesto allí con la idea de asustar al vecindario, y muy al contrario sirvió para despertar y aumentar el número de asistentes.

    También la Adoración Nocturna manifestó su devoción al Cristo de la Escucha los viernes de Cuaresma, en que concurrían los adoradores a la S.I. Catedral portando en el Vía Crucis la sagrada imagen por el interior del templo.

    En los años de la República se cribó el número de adorado­res, al alejarse timoratos y acomodaticios, quedando sólo 9 turnos en 1936, cuyos componentes fueron diezmados ofrendando sus vidas en testimonio de su fe. A 45 asciende el número de mártires de nuestra sección a los que hay que añadir 2 de otras de la provincia. Ya está beatificado el Obispo D. Diego Ventaja Milán (1993) y figuran 26 en los procesos enviados a Roma.

    En mayo de 1939, al acabar la contienda, se reorganizó la Sección en 5 turnos, pronto incrementados a 6. Afluyó la juventud, tanto de Congregaciones Marianas como de la Acción Católica, demostrando que oración y adoración no sólo son compatibles con otras actividades apostólicas, sino la base e impulso de ésta. El turno de seminaristas resurge desde 1945 a 1949.

    La década de los 50 es otra época de florecimiento. Se forman nuevos turnos -de profesionales, I.N.P.; de militantes de juventud de AC.; de otras organizaciones juveniles-. Hasta el propio Prelado D. Alfonso Ródenas García, que siempre se interesó por la AN. y pre­sidió las Vigilias de Espigas y la inauguración de nuevas secciones de la provincia, asumió la capellanía de un turno. Así llegamos en 1955 a contar con 160 adoradores en 9 turnos.

                                                                             
    Entre tanto, adoradores de la Sección, feligreses de las parro­quias entonces de extrarradio de S. Antonio (Ciudad Jardín) y S. Isidro (Regiones Devastadas), fueron la base para constituir en ellas secciones propias en 1954 y 1957, respectivamente.

    En 1954 se celebraron solemnemente las Bodas de Oro. Nuestro Obispo y el de Córdoba, D. Fray Albino Menéndez O.P. que repetía su asistencia tras haber estado en las de Plata, participaron en los actos (vigilia-misa-procesión).

    Antes de 1936 funcionaron turnos de Tarsicios en la iglesia de Sto. Domingo y en el colegio La Salle, donde también continuaron después de 1939, y posteriormente en la iglesia de S. Sebastián, hogar Virgen del Pilar y Colegio Diocesano. En 1960 ya no existía ningu­no de ellos, sin tener éxito las gestiones posteriores para realizarlos.


   
 
 Adorado sea el Santisimo Sacramento  -  Ave María Purísima
 
  TU ERES SEÑOR EL PAN DE VIDA